La fachada ocupa un papel decisivo en la calidad arquitectónica, energética y constructiva de un edificio. No solo define su imagen exterior, sino que también condiciona aspectos tan importantes como el comportamiento térmico, la durabilidad, el mantenimiento, la protección frente a la intemperie y la relación del edificio con su entorno.

Fotografía José Hevia
El conjunto de 117 viviendas de Les Guardioles, en Molins de Rei, es un ejemplo claro de cómo la arquitectura residencial contemporánea está reinterpretando el uso del ladrillo cara vista.
El proyecto de Cristóbal Fernández Zapata, Joan Pascual Argenté, Pascual – Ausió – Fernández SCP, y Ramon Ausió Mateu, promovido por IMPSOL y construido por COPISA, se compone de 4 bloques residenciales de 5 plantas sobre rasante. El diseño busca potenciar la relación entre viviendas y espacio público, la ventilación cruzada y la eficiencia energética.
Todo ello en un contexto de vivienda protegida, donde el equilibrio entre coste y prestaciones es clave.

Fotografía José Hevia
Uno de los aspectos más relevantes de la actuación es la utilización del sistema Structura-GHAS en sus fachadas de ladrillo cara vista. Esta solución permite ejecutar una hoja exterior continua por delante de la estructura del edificio, favoreciendo la reducción de los puentes térmicos asociados a los frentes de forjado y mejorando el comportamiento del cerramiento frente a las exigencias actuales de la edificación.
El sistema Structura-GHAS. (Geo-Hidrol Advanced System) surge de la colaboración entre fabricantes de ladrillo cara vista y la empresa Geo-Hidrol. Se trata de una solución de fachada autoportante en la que la hoja exterior de ladrillo se ejecuta de forma continua por delante de la estructura del edificio. Este planteamiento permite incorporar una cámara de aire —ventilada o no— junto con aislamiento térmico, optimizando el comportamiento energético del cerramiento.

Sistema Structura-GHAS
Además, el sistema de fachada Structura-GHAS cuenta con la certificación del Passivhaus Institut, que avala su idoneidad para edificios de alta eficiencia energética.
Una gran oportunidad para la vivienda colectiva contemporánea, y especialmente en promoción de vivienda pública como en el caso de este proyecto en Molins de Rei, ya que la vivienda social exige soluciones de alto rendimiento: eficientes, duraderas, con ausencia de patologías y de fácil mantenimiento.
En definitiva, hablamos de arquitectura de calidad y cumplimiento normativo combinados gracias al sistema Structura-GHAS. El conjunto de viviendas de Les Guardioles en Molins de Rei no es solo un proyecto residencial más, es un ejemplo claro de cómo el ladrillo cara vista se adapta a las nuevas exigencias, se integra en sistemas avanzados y sigue siendo protagonista en la arquitectura contemporánea.
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