¿Eres profesional del sector? Consigue gratis el estudio IPSOS sobre la Calidad de Vivienda

2A Arquitectura en VL65: rehabilitar respetando la esencia

Desde su fundación en 2002, 2A Arquitectura ha desarrollado una trayectoria centrada en la construcción, la reforma y la rehabilitación de edificios, apostando por soluciones personalizadas que responden a las necesidades específicas de cada proyecto. Su metodología combina investigación, atención al detalle, optimización de recursos y criterios de eficiencia energética, siempre desde un enfoque en el que la arquitectura se adapta al lugar y a quienes lo habitan.

Esa forma de entender la profesión queda reflejada en la reforma integral de esta vivienda unifamiliar, donde el estudio apuesta por una intervención contemporánea que no renuncia a la memoria de la construcción original. En este proyecto, el ladrillo cara vista se convierte en el elemento que articula el diálogo entre lo existente y la nueva ampliación.

Vivienda unifamiliar VL65 (2025)

(Antes y después) Fotografías Carla Capdevilla

Como explica la arquitecta Elena Hernández, de 2A Arquitectura, «la intervención en la vivienda mantiene los criterios compositivos existentes, reinterpretados desde una estética contemporánea. Queríamos conservar la memoria y respetar la esencia de la imagen que tuvo, pero adaptándola a una nueva forma de habitar». Una declaración que resume la filosofía de un proyecto en el que el ladrillo no solo resuelve la envolvente y la estructura del edificio, sino que aporta identidad, continuidad y una nueva lectura arquitectónica de la vivienda.

A partir de esa base, la intervención elimina añadidos y elementos decorativos acumulados con el paso del tiempo para recuperar una arquitectura más limpia, coherente y luminosa. Mientras, las partes originales mantienen su configuración y las nuevas ampliaciones utilizan fábricas de ladrillo colocadas en vertical. Un gesto aparentemente sencillo que permite identificar qué pertenece a la construcción inicial y qué forma parte de la intervención contemporánea, sin necesidad de recurrir a materiales completamente diferentes. Además, se respeta el sistema constructivo previo de muros de carga, por lo que las fábricas se convierten en cerramiento y sustento, formadas por muros de doble hoja reforzados con varillas de acero, un trabajo de artesanía que permitió el cambio de orientación de las piezas.

De este modo, la ampliación dialoga con la vivienda existente sin imitarla, generando una continuidad visual que resulta natural. Según explica Elena Hernández, «no pretendíamos ocultar la intervención, sino hacer visible esa evolución mediante un mismo material utilizado de una forma diferente.»

Cuando el ladrillo explica la arquitectura

(Antes y después) Fotografías Carla Capdevilla

La cerámica no se limita a revestir el exterior de la vivienda. Su presencia se extiende a celosías, escaleras, muretes y patios, y tejado reforzando la continuidad entre todos los espacios.

Esa misma intención se traslada también al interior, donde el material aparece en estancias como el comedor o el despacho, ayudando a diluir los límites entre arquitectura y paisaje exterior.

La utilización del mismo lenguaje material en toda la intervención permite que el conjunto se perciba como una única arquitectura, pese a las diferentes etapas constructivas, marcadas no solo por el cambio de orientación de los ladrillos sino también por las nuevas cubiertas a un agua ejecutadas con teja cerámica plana y los patios de transición entre los diferentes volúmenes.

La reforma modifica profundamente la relación de la vivienda con el exterior

La ampliación de los huecos de fachada introduce mucha más iluminación natural y favorece la conexión visual entre las distintas estancias y los patios. Al eliminar elementos innecesarios, la arquitectura gana claridad y protagonismo.  Y el ladrillo, lejos de competir con otros recursos decorativos, adquiere todo el peso compositivo de la intervención.

 

 

 

 

 

 

 

 

(Transformación del lateral) Fotografías Carla Capdevilla

En el interior desaparecen compartimentaciones innecesarias y los nuevos espacios se organizan de forma mucho más abierta y fluida. Los elementos diseñados en acero y madera aportan ligereza y contrastan con la solidez del barro cocido, acompañando el recorrido por la vivienda sin restar protagonismo al ladrillo.

El resultado es una arquitectura contemporánea que demuestra que una reforma no necesita romper con el pasado para ofrecer una imagen completamente renovada.

Fotografía Carla Capdevilla

Para Amelia Santiago, arquitecta y responsable del Departamento Técnico de Hispalyt, “la intervención demuestra que el ladrillo cara vista sigue siendo uno de los materiales con mayor capacidad para reinterpretar la arquitectura existente desde una mirada plenamente contemporánea. Además de crear texturas y aportar durabilidad a la fachada”.

Sección Ladrillo Cara Vista
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.